¿Qué vino va con lasaña? Depende del relleno y de la salsa. La de carne o boloñesa pide un tinto frutal de cuerpo medio y poca madera, como un Montepulciano d’Abruzzo; la de pollo con salsa blanca, un blanco fresco sin barrica; y la de berenjenas, un Carménère de taninos sutiles.
La lasaña no es una pasta cualquiera. La boloñesa clásica de Emilia-Romaña alterna láminas de pasta al huevo con ragú de carne, bechamel y parmesano, y se hornea hasta gratinar. En un mismo bocado hay tres cosas: la acidez del tomate, la grasa de la bechamel y la sal del queso. En nuestra guía de vino con pizza y pasta explicamos que la salsa manda; con la lasaña, además, hay que pensar en las capas.
¿Tinto o blanco con lasaña?
Las dos opciones funcionan, pero no con cualquier lasaña. Nuestro sommelier lo resume en una regla sencilla: fíjate en la salsa que domina el plato.
- Salsa roja (ragú o tomate): tinto. Joven o con poca madera, frutal, de taninos suaves y con acidez suficiente para acompañar la del tomate.
- Salsa blanca (bechamel, crema o quesos): blanco fresco y sin barrica, que limpie la boca entre bocado y bocado.
- Ragú y bechamel juntos, como en la clásica: manda el ragú, así que va un tinto. La bechamel solo pide que no sea demasiado tánico.
Lo que conviene evitar con cualquier lasaña son los tintos muy potentes, tánicos y con mucha barrica. Con la acidez del tomate se sienten ásperos y con la cremosidad de la bechamel tapan el plato. Esos vinos se lucen más en una parrillada que junto a una fuente al horno.
Lasaña de carne o boloñesa: tintos frutales con acidez
Es la lasaña más buscada y la que mejor se entiende con el vino tinto. El ragú aporta carne y tomate cocido a fuego lento; el queso gratinado, grasa y sal. El tinto ideal tiene cuerpo medio, mucha fruta y taninos amables, para no endurecerse con el tomate.
Nuestra primera recomendación es italiana, como el plato: el Montepulciano D’Abruzzo D.O.C ($16,09, IVA incluido). Es 100 % Montepulciano de Abruzzo, sin paso por madera, de color rojo rubí intenso, con aromas a frutos rojos maduros y cereza negra, cuerpo medio y taninos suaves. Su ficha lo recomienda justamente para pastas con salsa de tomate. Si quieres conocer mejor esta uva, que nada tiene que ver con la ciudad toscana, lee qué es el Montepulciano d’Abruzzo.
Si prefieres un tinto argentino, el Los Haroldos Estate Bonarda, de San Martín, Mendoza, es otra apuesta segura: 6 meses en roble, frutos rojos maduros con notas dulces y especiadas, y taninos redondos. En su ficha aparece como pareja de pastas con salsas rojas. Te contamos por qué esta cepa es tan amable en qué es el vino Bonarda.
Lasaña de pollo con salsa blanca: ¿qué cambia?
En muchas casas latinoamericanas se prepara una versión distinta de la boloñesa italiana: la lasaña de pollo con champiñones y salsa blanca. Aquí cambia todo, porque desaparece la acidez del tomate y manda la cremosidad de la bechamel, junto al sabor suave del pollo y el toque terroso de los champiñones.
Con esta lasaña, nuestro sommelier prefiere un blanco fresco y sin madera, que aligere cada bocado en lugar de sumar peso. El Cepas Chenin-Chardonnay de Los Haroldos ($9,44, IVA incluido) cumple ese papel: fermentado en acero inoxidable, con notas a frutas tropicales y cítricos, combina la frescura del Chenin con la cremosidad del Chardonnay, y su ficha lo recomienda para pastas con salsas blancas. Sírvelo entre 8 y 10 °C.
¿Y si en tu casa prefieren tinto? Funciona si es ligero y de taninos suaves, sobre todo cuando la receta lleva salsa de tomate, sola o con crema. Un Merlot joven y sin madera es la elección más amable; te explicamos por qué en nuestra guía del Merlot para principiantes.
¿Y la lasaña cuatro quesos?
Es la más cremosa y salada de todas, así que pide frescura antes que cuerpo: el mismo blanco fresco sin barrica o un espumante seco, cuyas burbujas y acidez limpian la grasa del queso. Evita los tintos con mucha madera, que junto a tanto queso resultan pesados.
Lasaña vegetariana o de berenjenas: ¿qué vino elegir?
La lasaña vegetariana no es una sola. Para elegir el vino, vuelve a la regla de la salsa:
- De berenjenas con tomate y queso: la más contundente de las vegetarianas. Va con un tinto de cuerpo medio y taninos sutiles.
- De verduras con salsa de tomate: zucchini, pimiento o champiñones con tomate piden un tinto frutal sin madera, como el Montepulciano.
- De espinaca y ricotta con bechamel: blanco fresco, como el Cepas Chenin-Chardonnay.
Para la de berenjenas tenemos un maridaje que viene escrito en la propia ficha: el Cousiño Macul Don Matías Reserva Carmenere ($29,27, IVA incluido) incluye la lasaña de berenjenas entre sus parejas recomendadas. Es un Carménère del Valle del Maipo con 6 meses en barricas de roble francés, aromas a frambuesa, fresa y pimentón rojo, acidez media y taninos presentes pero sutiles. Ese toque de pimentón conversa muy bien con la berenjena asada y el tomate.
Si preparas lasaña a menudo o cocinas para una reunión familiar, revisa la promoción 3 Botellas Don Matías Reserva a Elección ($60,00, IVA incluido): combinas como quieras Cabernet Sauvignon, Carménère y Syrah, sujeto a disponibilidad de stock. En la descripción de la promoción, el Carménère figura precisamente como vino para lasañas.
Tabla rápida: tipo de lasaña y vino
| Tipo de lasaña | Qué domina | Estilo de vino | Nuestra sugerencia |
|---|---|---|---|
| Carne o boloñesa | Ragú de tomate y queso gratinado | Tinto frutal, cuerpo medio, poca madera | Montepulciano D’Abruzzo D.O.C o Los Haroldos Estate Bonarda |
| Pollo con champiñones y salsa blanca | Bechamel y champiñones | Blanco fresco sin barrica | Cepas Chenin-Chardonnay |
| Pollo con salsa de tomate o tomate con crema | Tomate suave y pollo | Tinto ligero de taninos suaves | Un Merlot joven sin madera |
| Cuatro quesos | Queso y crema | Blanco fresco o espumante seco | Cepas Chenin-Chardonnay |
| Berenjenas | Berenjena, tomate y queso | Tinto de cuerpo medio y taninos sutiles | Don Matías Reserva Carmenere |
| Espinaca y ricotta | Bechamel y verdura | Blanco fresco sin barrica | Cepas Chenin-Chardonnay |
Tres consejos de nuestro sommelier para servirla
- Respeta la temperatura. El Montepulciano, la Bonarda y el Carménère van entre 16 y 18 °C, según sus fichas, y el blanco entre 8 y 10 °C. Un tinto tibio junto a un plato caliente se siente pesado y alcohólico.
- Deja reposar la lasaña. Unos minutos fuera del horno antes de cortarla: las capas se asientan y es el momento justo para servir las copas.
- Calcula bien las botellas. Una botella de 750 ml rinde unas 5 copas de 150 ml. Para un almuerzo familiar, cuenta una o dos copas por adulto.
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Preguntas frecuentes
¿Se puede tomar vino blanco con lasaña de carne?
Se puede, pero no es la pareja ideal. El ragú de carne y tomate tiene acidez y sabor intenso, y la mayoría de blancos frescos quedan opacados. Si en tu mesa nadie toma tinto, elige un blanco con algo de cuerpo y buena acidez y sírvelo bien frío; aun así, un tinto frutal de cuerpo medio acompaña mejor la boloñesa.
¿Qué vino combina con la lasaña de pollo con champiñones?
Un blanco fresco y sin paso por madera, como el Cepas Chenin-Chardonnay de Los Haroldos, cuya ficha lo recomienda para pastas con salsas blancas. Su frescura aligera la bechamel y acompaña el sabor suave del pollo. Si la receta lleva salsa de tomate, sola o con crema, también funciona un tinto ligero, como un Merlot joven sin madera.
¿Se puede tomar vino rosado con lasaña?
Sí, sobre todo con las más ligeras: la de pollo con salsa de tomate y crema, la de verduras con tomate o la de espinaca y ricotta. Un rosado fresco y de buena acidez, como el Cousiño Macul Gris, une la frescura de un blanco con algo de la fruta de un tinto; sírvelo entre 8 y 10 °C. Con una boloñesa de ragú intenso se queda corto.
¿Sirve un tinto con mucha barrica para la lasaña boloñesa?
No es lo ideal. Los tintos muy tánicos y con crianza larga en roble chocan con la acidez del tomate y tapan la bechamel. Para la boloñesa funcionan mejor los tintos frutales con poca o ninguna madera, como un Montepulciano d’Abruzzo o una Bonarda de Mendoza; los tintos de guarda se lucen más con carnes a la parrilla.
¿A qué temperatura se sirve el vino para acompañar la lasaña?
Los tintos que proponemos para la lasaña de carne y la de berenjenas van entre 16 y 18 °C, según sus fichas. El blanco fresco para la lasaña de pollo o la de cuatro quesos, entre 8 y 10 °C. Si el tinto está tibio, unos minutos en la refrigeradora antes de servirlo ayudan a bajarle la temperatura.