Qué vino abrir con cada plato
Cuatro mesas que se repiten en la cocina ecuatoriana y, para cada una, cuatro botellas de nuestra cava escogidas por su estructura: la acidez, el tanino y el cuerpo que ese plato exige. Elige la mesa, marca sobre la fotografía o en la lista las botellas que te interesen y llévate solo esas o la selección completa. Precios del catálogo en vivo, IVA incluido.

Carnes rojas y asado
El tanino se enlaza con la grasa y deja el paladar limpio para el siguiente bocado: por eso el asado pide tintos de estructura firme. Estos cuatro sostienen el ahumado sin que la fruta desaparezca.

Ceviche y mariscos
El limón gobierna el plato, y un vino de acidez discreta se desdibuja a su lado. La respuesta es acidez propia: dos blancos, un espumante cuya burbuja despeja el paladar y un rosado con cuerpo suficiente para el ají.

Pastas y pizza
La salsa de tomate aporta su propia acidez; el vino que no la iguala se percibe dulzón y pesado. Dos italianos criados para esta mesa y dos chilenos de cuerpo medio que acompañan sin imponerse.

Tabla de quesos
Una tabla reúne registros distintos —salado, curado, cremoso— y ninguna botella los cubre todos. Conviene abrir más de una: un tinto para los quesos maduros y un dulce que contraste con los azules.
Cada recomendación proviene de la ficha técnica del propio vino —origen, crianza y notas de cata—, no de una regla general. Si el plato que tienes en mente no aparece en esta página, escríbenos por WhatsApp y nuestro sommelier te indicará la botella adecuada.