Cómo abrir vino con sacacorchos (y un espumante)

Para abrir vino con sacacorchos de dos tiempos, corta la cápsula bajo el anillo del cuello, clava la espiral en el centro del corcho y gírala hasta que quede una vuelta afuera. Apoya el primer escalón de la palanca en el borde, levanta, pasa al segundo escalón y termina de sacar el corcho con la mano, sin estallido.

Si te quedaste sin herramienta, revisa cómo abrir una botella de vino sin sacacorchos. Aquí va lo contrario: usar bien el sacacorchos de dos tiempos, el de láminas y el eléctrico, abrir un espumante con seguridad y salvar un corcho roto, con los consejos de nuestro sommelier.

¿Cómo se usa un sacacorchos de dos tiempos?

También llamado de camarero o de doble palanca, es el más práctico para la casa. Tiene una navajita para la cápsula, una espiral que se enrosca en el corcho y una palanca con dos escalones que se apoyan, uno tras otro, en el borde de la botella. Así el corcho sube recto y en dos tramos cortos: necesitas poca fuerza y se dobla menos que con una palanca simple.

Antes de usarlo, mira el cierre: muchas botellas traen tapa rosca, que se abre con la mano y no dice nada malo del vino (te lo explicamos en corcho o tapa rosca). Y si vas a comprar uno, elige espiral abierta, en forma de resorte, y no un tornillo macizo, que tiende a desgarrar el corcho.

Paso a paso para abrir una botella sin romper el corcho

Apoya la botella de pie sobre una mesa firme, con la etiqueta hacia ti, y sigue estos siete pasos:

  1. Corta la cápsula. Con la navajita, haz un corte en semicírculo de ida y otro de regreso justo debajo del anillo del cuello, y retira la parte de arriba.
  2. Centra la espiral. Apoya la punta en el centro del corcho, guiándola con el índice, y endereza el sacacorchos en la primera vuelta para que entre vertical.
  3. Gira hasta dejar una vuelta afuera. Gira el sacacorchos, no la botella. Si te quedas corto, el corcho se parte; si lo atraviesas, caen migas al vino.
  4. Primer tiempo. Apoya el primer escalón en el borde del cuello, sujétalo con el pulgar y levanta el mango despacio.
  5. Segundo tiempo. Pasa al segundo escalón y vuelve a levantar hasta que el corcho quede casi fuera.
  6. Termina con la mano. Saca el corcho con un ligero vaivén: lo ideal es un suspiro suave, no un estallido.
  7. Limpia y sirve. Pasa una servilleta por la boca de la botella y huele el vino en la copa, no el corcho.

Un tinto de guarda con sedimento agradece pasar con calma a una jarra: te explicamos cómo en nuestra guía para decantar el vino.

¿Cómo se usan el sacacorchos de láminas y el eléctrico?

El sacacorchos de láminas

No perfora el corcho: sus dos láminas de metal, de distinto largo, se deslizan entre el corcho y el vidrio. Por eso es ideal para corchos viejos, secos o frágiles. Mete primero la lámina larga, luego la corta del lado opuesto, y bájalas con un vaivén de lado a lado hasta que el mango toque el corcho. Después gira y sube a la vez, sin presionar hacia abajo, o hundirás el corcho en el vino.

El sacacorchos eléctrico

Quita antes la cápsula (suelen traer un cortacápsulas aparte), colócalo vertical sobre el cuello, sujeta la botella sobre la mesa y presiona el botón: el motor enrosca la espiral y sube el corcho, y el botón contrario lo suelta. Es cómodo para reuniones con varias botellas o si tienes poca fuerza en las manos; solo mantenlo cargado.

SacacorchosCómo funcionaIdeal paraOjo con
De dos tiemposEspiral y palanca con dos apoyos sobre el bordeEl día a día; trae navajita para la cápsulaCentrar la espiral y no atravesar el corcho
De láminasDos láminas que abrazan el corcho sin perforarloCorchos viejos, secos o frágilesNo presionar hacia abajo al final
EléctricoUn motor enrosca la espiral y sube el corchoReuniones con varias botellas; poca fuerza en las manosMantenerlo cargado y quitar antes la cápsula

¿Cómo abrir un espumante de forma segura?

Aquí el sacacorchos se queda guardado: el tapón sale empujado por el gas y solo hay que controlarlo. La Academia Americana de Oftalmología advierte que un corcho de espumante puede salir a unos 80 km/h y lesionar gravemente un ojo. Estas son sus recomendaciones:

  • Enfría bien la botella: a unos 7 °C o menos, porque el gas tibio empuja el tapón con más fuerza. Con nuestros espumantes, que se sirven entre 6 y 8 °C, apunta a la parte más fría de ese rango.
  • No la agites antes de abrirla.
  • Pulgar sobre el tapón mientras retiras la cápsula y aflojas el bozal, la jaulita de alambre que cede con unas seis medias vueltas.
  • Inclina la botella unos 45 grados, lejos de las personas, las lámparas y las ventanas.
  • Gira la botella, no el tapón, sujetándolo firme con un paño.
  • Frena al final: cuando el tapón ceda, presiónalo un poco hacia abajo para que salga con un suspiro. Así conservas más burbujas y no derramas.

Nunca uses sacacorchos ni calor con un espumante. Y si la botella acaba de llegar en la funda de las compras, déjala reposar en la refrigeradora antes de abrirla.

¿Qué hacer si el corcho se rompe?

Calma: el vino está bien. Según cómo se haya roto, tienes tres salidas:

  • Queda un trozo en el cuello: inserta otra vez la espiral en ángulo y súbelo muy despacio con la palanca, o usa el de láminas, que lo abraza sin perforarlo.
  • Se desmorona o se hunde: empújalo hacia adentro y cuela el vino hacia una jarra con un cernidor fino o un filtro de café.
  • Quedaron migas en la copa: no cambian el sabor. No las confundas con el «sabor a corcho» (TCA), un defecto que huele a humedad o a cartón mojado y que no se arregla colando.

Las causas más comunes son una espiral descentrada o poco profunda, o un corcho reseco porque la botella pasó mucho tiempo de pie. Por eso conviene guardar acostadas las botellas con corcho.

Tres botellas de nuestra cava para tu próxima apertura

Con la técnica lista, solo falta qué abrir. Tres sugerencias de nuestro sommelier:

No todas las etiquetas usan el mismo cierre: si quieres saber cuál trae una botella antes de pedirla, o necesitas ayuda para elegir, escríbenos por WhatsApp. Enviamos en 24-36 h en Quito y valles, y al resto del país por courier. Venta solo para mayores de 18 años.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas vueltas se le da al sacacorchos al abrir un vino?

Las necesarias para que la espiral entre casi entera: lo práctico es girar hasta que quede más o menos una vuelta por fuera. Si te quedas corto, el corcho se parte a la mitad; si lo atraviesas, caen migas al vino. Gira siempre el sacacorchos y no la botella, y mantén la espiral derecha desde la primera vuelta.

¿Por dónde se corta la cápsula de una botella de vino?

Por debajo del anillo que tiene el cuello de la botella, con la navajita del sacacorchos: un corte en semicírculo hacia un lado, otro de regreso, y se retira la parte de arriba. Así el vino no toca la cápsula al servir. Después pasa una servilleta por la boca de la botella antes de servir la primera copa.

¿Qué sacacorchos conviene tener en casa?

El de dos tiempos: es económico, cabe en un cajón, trae navajita para la cápsula y su palanca doble hace casi toda la fuerza por ti. El de láminas es un buen complemento si guardas vinos varios años, porque saca corchos frágiles sin perforarlos, y el eléctrico es práctico si abres varias botellas en una misma reunión.

¿Cómo se usa un sacacorchos de mariposa?

Primero corta la cápsula. Luego, con las alas abajo, apoya el sacacorchos sobre el cuello: su campana centra la espiral por ti. Gira la manija superior y verás cómo las alas suben mientras la espiral entra en el corcho. Cuando lleguen arriba, bájalas al mismo tiempo con las dos manos y el corcho saldrá recto.

¿Cómo evito que el espumante se derrame al abrirlo?

Enfríalo bien, a unos 6 o 7 °C, no lo agites y ábrelo con la botella inclinada unos 45 grados, apuntando lejos de las personas. Gira la botella y no el tapón, y al final frénalo presionándolo un poco hacia abajo para que salga con un suspiro y no con estallido. Si igual sube espuma, mantén la botella inclinada unos segundos.