¿Cómo se llama el vino tinto con frutillas? En Chile se llama borgoña: un vino con frutilla picada y azúcar que se sirve bien frío, en jarra. No es un vino de la región francesa de Borgoña. Para prepararlo basta una botella de tinto joven y frutal, medio kilo de frutillas y media hora de reposo.
¿Qué es el borgoña chileno?
El borgoña es un trago tradicional de Chile hecho con vino tinto, frutillas picadas y azúcar, que se sirve helado en jarra. Se asocia sobre todo con las Fiestas Patrias de septiembre, con el verano y con las reuniones de Navidad, y cada familia tiene su propia proporción de fruta y dulzor.
Su gracia está en el contraste: la frutilla aporta aroma y un dulzor fresco, el azúcar suaviza los taninos del tinto y el frío lo vuelve muy fácil de tomar. Cuando se acaba el vino, la fruta empapada se come con cuchara, y para muchos es la mejor parte. Es una bebida con alcohol: solo para mayores de 18 años.
Que sea chileno tiene lógica: la frutilla chilena (Fragaria chiloensis) es una de las dos especies de las que desciende la frutilla que hoy se cultiva en el mundo. Su origen como trago no está documentado; algunas versiones lo vinculan con bebidas de frutilla fermentada de los pueblos originarios.
En Quito tienes todo a favor para prepararlo: las frutillas de la Sierra se consiguen frescas en cualquier mercado, y el tinto chileno que pide la receta está en nuestra cava. Si quieres saber de dónde vienen esos vinos, en nuestra guía de los vinos del Valle del Maipo te contamos qué hace único a ese valle.
¿Por qué se llama borgoña si no es de Francia?
El nombre viene de la historia del vino chileno, no del trago. A mediados del siglo XIX las viñas de Chile seguían el modelo francés: plantaban cepas francesas y era común vender vinos con nombres de regiones de Francia. «Borgoña» se usaba como término genérico para los vinos de estilo francés, la palabra se quedó en el habla cotidiana y terminó bautizando a la jarra de vino con frutillas.
Conviene no confundirlos. La Borgoña (Bourgogne) es una región del centro-este de Francia, famosa por sus tintos de Pinot Noir y sus blancos de Chardonnay. El borgoña chileno, en cambio, se prepara en casa con un tinto joven. Por eso, quien busca «vino para borgoña» necesita un tinto frutal y de buen precio, no una botella francesa.
Esa influencia francesa marcó a las viñas históricas del Maipo. Cousiño Macul, fundada en 1856 y todavía en manos de su familia fundadora, trajo estacas de vides desde Burdeos en 1863 y fue una de las primeras viñas chilenas en producir Chardonnay, con estacas de la propia Borgoña.
¿Qué vino tinto usar para el borgoña?
La regla es sencilla: un tinto joven, frutal y sin paso por madera. La fruta y el azúcar tapan los matices de la crianza, así que un vino de guarda se desperdicia en la jarra. Pero tampoco sirve cualquier vino: si no te lo tomarías solo, no lo uses para el borgoña. Estas son las claves:
- Sin madera: los aromas a vainilla o tostado del roble chocan con la frutilla; busca vinos fermentados en acero inoxidable.
- Taninos suaves: un tinto muy tánico se vuelve áspero al enfriarlo.
- Fruta roja marcada: notas a mora, frambuesa o ciruela refuerzan el sabor de la frutilla.
- Precio amable: reserva los vinos de guarda para la mesa.
Nuestra selección para tu jarra
- Cousiño Macul Don Luis Cabernet Sauvignon ($19,85, IVA incluido): la opción chilena clásica, del Valle del Maipo y sin paso por madera. Aromas a mora y frambuesas, acidez media y taninos dóciles que se llevan muy bien con la frutilla.
- Cousiño Macul Don Luis Syrah ($18,39, IVA incluido): también del Maipo y sin madera, con notas a frutos rojos y negros y matices especiados. Da un borgoña con más carácter, ideal si le agregas un toque de licor de naranja.
- Cepas Malbec-Bonarda ($9,44, IVA incluido): de Los Haroldos, Mendoza. Joven, frutal y de taninos suaves, con notas a frutos rojos frescos y ciruelas. No es chileno, pero es la opción más rendidora si vas a preparar varias jarras.
- 6 Botellas Don Luis a Elección ($77,00, IVA incluido): para una reunión grande, combina Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah, y guarda alguna botella para acompañar la comida. Selección sujeta a disponibilidad de stock.
Nuestro sommelier recuerda que estos tintos se sirven solos entre 14 y 16 °C, pero en el borgoña conviene enfriarlos más, porque la jarra se toma helada.
¿Cómo se prepara el borgoña paso a paso?
Esta es la receta base para una jarra, que alcanza para unos seis vasos. Tómala como punto de partida y ajusta el dulzor a tu gusto.
Ingredientes
- 1 botella de vino tinto joven (750 ml).
- 500 g de frutillas frescas o congeladas.
- 3 a 4 cucharadas de azúcar.
- Opcional: 2 cucharadas de licor de naranja.
- Hielo, al gusto.
Preparación
- Lava y corta las frutillas. Retira las hojitas y córtalas en láminas o en cubos pequeños; mientras más finas, más jugo sueltan.
- Macera la fruta con el azúcar. Ponlas en la jarra con el azúcar (y el licor, si lo usas), mezcla y deja reposar unos 30 minutos en la refrigeradora para que suelten su jugo.
- Enfría el vino. Mientras tanto, mete la botella en la refrigeradora: el borgoña se toma helado.
- Agrega el vino. Vierte la botella sobre las frutillas y revuelve hasta que el azúcar se disuelva por completo.
- Prueba y ajusta. Si lo sientes ácido, añade azúcar de a poco; si quedó muy dulce, un chorro más de vino. Deja reposar otros 15 minutos en frío para que se integren los sabores.
- Sirve con fruta en cada vaso. Agrega el hielo justo al servir, no antes, para que no se agüe, y reparte las frutillas con una cuchara.
Un truco de nuestro sommelier: si recibes a muchos invitados, deja la fruta macerada con anticipación y añade el vino cuando lleguen. Para calcular cuántas jarras preparar, recuerda que una botella rinde unas cinco copas de 150 ml; con la fruta y el hielo, la jarra estira un poco más.
¿Borgoña, sangría o clericó: cuál elegir?
Las tres son jarras de vino con fruta y se confunden a menudo. Así se diferencian:
| Bebida | Origen | Vino | Fruta y extras | Perfil |
|---|---|---|---|---|
| Borgoña | Chile | Tinto joven | Frutillas y azúcar; a veces licor de naranja | Frutal, fresco y sencillo |
| Sangría | España | Tinto | Naranja, limón y otras frutas; a veces licor, gaseosa o canela | Cítrico y especiado |
| Clericó | Río de la Plata (Argentina y Uruguay) | Blanco, tinto o rosado, según la receta | Fruta variada picada en cubos; a veces licor | Muy frutal y ligero |
Elige el borgoña si quieres algo rápido y con una sola fruta como protagonista; la sangría, si buscas notas cítricas y especiadas; y el clericó, si prefieres un estilo más ligero, muchas veces con vino blanco. Las tres comparten una idea: el vino no tiene que ser caro, pero sí bueno. Si quieres entender el estilo de cada país que importamos, revisa nuestra guía de vinos de Chile, Argentina e Italia.
¿Vas a preparar borgoña para tu próxima reunión? Escríbenos por WhatsApp y nuestro sommelier te ayuda a calcular cuántas botellas necesitas, o elige tu tinto en nuestra cava. Enviamos en 24-36 h en Quito y valles, y al resto del país por courier.
Preguntas frecuentes
¿El borgoña se toma frío o caliente?
Siempre frío. El borgoña es una bebida de jarra que se sirve helada, con la fruta macerada y el hielo agregado al momento de servir. La versión caliente del vino en Chile es otra preparación, el vino navegado, que se cocina con naranja, canela y clavo de olor y se toma en los meses fríos.
¿Se puede hacer borgoña con frutillas congeladas?
Sí. Las frutillas congeladas sueltan mucho jugo al descongelarse y ayudan a enfriar la jarra, así que funcionan bien cuando no hay fruta fresca a mano. Quedan más blandas, por eso conviene cortarlas cuando todavía están medio congeladas y usar menos hielo para que el borgoña no pierda sabor.
¿Con cuánta anticipación se puede preparar el borgoña?
Puedes macerar las frutillas con el azúcar desde unas horas antes y guardarlas tapadas en la refrigeradora. El vino conviene agregarlo poco antes de servir, y lo ideal es tomar la jarra el mismo día: con el paso de las horas la fruta se ablanda demasiado y el vino pierde frescura.
¿Cuántas jarras de borgoña conviene preparar para una reunión?
Con la receta base, una botella de 750 ml y medio kilo de frutillas dan una jarra de unos seis vasos. Para 10 personas calcula dos jarras para la primera ronda y una o dos más si la reunión es larga: en total, de tres a cuatro botellas de tinto joven y entre un kilo y medio y dos kilos de frutillas.
¿El borgoña se puede preparar con vino blanco?
La receta tradicional chilena lleva vino tinto, que es lo que le da su color y su carácter. Si usas un blanco o un rosado obtienes una bebida distinta, más cercana al clericó, que también funciona con frutillas. En ese caso elige un vino fresco y sin paso por madera, y sírvelo igual de frío.