¿Qué vino va con empanadas? Depende de si son fritas u horneadas y de qué están rellenas. Con las fritas de queso, como la de viento o la de verde, un espumante seco limpia la grasa; con las de carne, de morocho o argentinas, un tinto joven y frutal como el Malbec es la apuesta más segura.
En Quito la de viento, la de morocho y la de verde son de cafetería y de tarde de domingo, y a su lado está la argentina al horno, que llega con su propio vino de cabecera: el Malbec de Mendoza. Aquí tienes el maridaje de cada una.
¿Qué vino va con las empanadas?
No existe un vino para «las empanadas» en general: una de viento y una de carne al horno son platos casi opuestos. Nuestro sommelier resume la elección en tres preguntas:
- ¿Frita o al horno? La fritura deja grasa en la boca, y lo que mejor la limpia son las burbujas y la acidez de un espumante seco. La masa horneada admite un tinto con más cuerpo.
- ¿Queso o carne? El queso salado pide frescura: espumante, blanco o rosado. La carne pide tinto, de taninos suaves si va molida con arroz y algo más estructurado si lleva comino y pimentón.
- ¿Lleva azúcar o ají? El azúcar hace que un vino muy seco se sienta más ácido, y el ají se enciende con los tintos de taninos firmes y mucha barrica. En ambos casos conviene un vino joven y frutal.
Si las empanadas van en una tabla con embutidos y quesos, aplica lo mismo que en nuestra guía de vino para picadas: un espumante para abrir y un tinto joven para seguir.
Empanada de viento con azúcar: ¿dulce o seco?
La empanada de viento es la más quiteña de todas: masa de harina de trigo rellena de queso fresco (a veces con cebolla), frita hasta que se infla y espolvoreada con azúcar. Se come caliente, con un café o un chocolate, y su gracia es el contraste entre el queso salado, la masa crujiente y el azúcar.
Nuestra primera opción es un espumante seco. El Los Haroldos Extra Brut, 100 % Chardonnay de Mendoza por método Charmat, tiene una acidez de 4 sobre 5 en su ficha y burbujas finas que barren el aceite en cada sorbo. Sírvelo entre 6 y 8 °C.
¿Y si eres de los que cubren la empanada de azúcar? Ahí cambia la regla: cuando lo dulce domina, un vino seco se siente agrio y delgado, así que conviene un espumante dulce. En resumen:
- Poca azúcar y el queso como protagonista: espumante seco, extra brut o brut.
- Mucha azúcar, como un postre: espumante dulce.
- Lo que no recomendamos: un tinto con mucha barrica, cuyos taninos se sienten amargos frente al azúcar y la fritura.
Empanadas de verde y de morocho: fritura y carne
Empanada de verde
La masa se hace con plátano verde, por lo general cocinado y aplastado hasta formar un puré. El relleno clásico es queso con cebolla, aunque también las hay de carne, de pollo y de longaniza. Es tradición de Manabí y Guayas, de desayuno o de media tarde. Con la de queso funciona el mismo espumante seco de la empanada de viento; con la de carne o longaniza, mejor un tinto joven sin madera.
Empanada de morocho
Se prepara con masa de maíz morocho y va rellena de carne molida con arroz, arvejas y zanahoria en refrito. Se fríe hasta que queda bien crujiente y casi siempre llega con ají. Aquí el vino tiene que ser tinto, frutal y de taninos suaves, porque los taninos firmes y la madera chocan con el picante.
Para las dos versiones de carne, nuestro sommelier elige el Cepas Malbec-Bonarda de Los Haroldos: joven, sin paso por madera, con frutos rojos frescos y ciruelas, taninos de 2 sobre 5 y una ficha que lo recomienda precisamente con empanadas. Sírvelo entre 14 y 16 °C. La suavidad se la aporta la Bonarda, una uva que te presentamos en qué es el vino Bonarda. Para el resto de la mesa ecuatoriana, revisa nuestros maridajes con comida ecuatoriana.
Empanada argentina de carne al horno: el Malbec
La empanada argentina, y en especial la mendocina, es otro plato: masa hecha con grasa, cocida al horno y rellena de carne picada con abundante cebolla, comino y pimentón, muchas veces con huevo duro y aceituna. Tiene más especia y menos fritura que las nuestras, y por eso admite un tinto con más cuerpo y algo de roble.
El maridaje de manual es el Malbec: empanada y Malbec son pareja fija en la mesa mendocina, y la fruta madura de la uva acompaña la carne especiada sin taparla. Más sobre la cepa en nuestra guía del Malbec de Mendoza. De nuestra cava, dos opciones:
- Para la empanada al horno: el Los Haroldos Estate Malbec, de La Consulta (San Carlos, Mendoza), con 6 meses en roble americano y francés. Frutos rojos y negros maduros, taninos dulces y buen volumen: aguanta el comino y la grasa sin opacar la carne. Entre 16 y 18 °C.
- Para una tarde informal: el Chacabuco Malbec, joven y sin madera, con ciruelas, frutos rojos y una entrada amable. Su ficha también lo recomienda con empanadas. Entre 14 y 16 °C.
Si prefieres un chileno, la ficha del Don Matías Reserva Cabernet Sauvignon de Cousiño Macul, con 6 meses en roble francés, también recomienda empanadas de carne.
¿Y con las empanadas de queso y de pollo?
Las de queso al horno son las más fáciles: un blanco fresco sin madera o el espumante seco del inicio. Las de pollo dependen del guiso: si va desmenuzado en un refrito suave, un tinto joven de taninos suaves como el Chacabuco Malbec acompaña sin tapar el ave; si lleva crema o queso, vuelve al espumante seco.
Tabla rápida: empanada y vino
| Empanada | Cómo es | Vino ideal | De nuestra cava |
|---|---|---|---|
| De viento | Harina de trigo, queso, frita y con azúcar | Espumante seco; dulce si lleva mucha azúcar | Los Haroldos Extra Brut |
| De verde con queso | Plátano verde, queso y cebolla, frita | Espumante seco o blanco fresco | Los Haroldos Extra Brut |
| De verde con carne o longaniza | Plátano verde, relleno salteado, frita | Tinto joven sin madera | Cepas Malbec-Bonarda |
| De morocho | Maíz morocho, carne con arroz, frita y con ají | Tinto joven, frutal y de taninos suaves | Cepas Malbec-Bonarda |
| Argentina de carne al horno | Carne picada, cebolla, comino, huevo y aceituna | Malbec con algo de roble | Los Haroldos Estate Malbec |
| De queso al horno | Masa horneada y queso | Blanco fresco o espumante seco | Los Haroldos Extra Brut |
| De pollo | Pollo desmenuzado en refrito | Tinto joven de taninos suaves | Chacabuco Malbec |
Nuestra selección para una tarde de empanadas
- Cepas Malbec-Bonarda ($9,44, IVA incluido): para las de morocho y las de verde con carne.
- Chacabuco Malbec ($13,89, IVA incluido): para la argentina en una tarde informal y para las de pollo.
- Los Haroldos Extra Brut ($15,90, IVA incluido): para las de viento y todas las de queso.
- Los Haroldos Estate Malbec ($16,59, IVA incluido): para la argentina al horno.
Si vas a servir empanadas de varios tipos, con un espumante seco y un tinto joven cubres casi toda la bandeja. ¿Dudas sobre cuál llevar? Escríbenos por WhatsApp y nuestro sommelier te ayuda a armar la combinación. Enviamos en 24 a 36 horas en Quito y los valles, y al resto del país por courier.
Preguntas frecuentes
¿Qué vino va con las empanadas de carne?
Un tinto de cuerpo medio, frutal y de taninos amables. El Malbec es el compañero clásico, sobre todo con la empanada argentina al horno, porque su fruta madura acompaña el comino y la cebolla sin tapar la carne. Si la empanada es frita, como la de morocho, conviene un tinto joven sin madera servido entre 14 y 16 °C.
¿Se puede tomar vino tinto con empanadas de viento?
Se puede, pero no es lo ideal. La mezcla de queso salado, masa frita y azúcar se lleva mejor con un espumante, porque las burbujas y la acidez limpian la grasa en cada sorbo. Si prefieres tinto, elige uno joven, sin barrica y servido fresco, ya que los taninos firmes se sienten amargos frente al azúcar.
¿Qué vino va con las empanadas de verde?
Depende del relleno. Con la clásica de queso y cebolla, un espumante seco o un blanco fresco sin madera equilibran la fritura y la sal del queso. Con las de carne, pollo o longaniza funciona mejor un tinto joven y frutal de taninos suaves, como un Malbec-Bonarda, servido un poco más fresco que el ambiente.
¿Qué vino elegir si las empanadas llevan ají?
Un vino joven y frutal, nunca uno con mucha barrica. Los taninos firmes y la madera chocan con el picante y lo hacen sentir más intenso, mientras que un tinto suave servido fresco o un espumante bien frío lo acompañan mejor. Por eso, con las empanadas de morocho y su ají, nuestro sommelier prefiere tintos jóvenes sin paso por madera.
¿Qué vino llevar a una reunión con empanadas de varios tipos?
Con dos botellas cubres casi toda la bandeja: un espumante seco para las fritas de queso, como las de viento y las de verde, y un tinto joven y frutal para las de carne, de morocho o argentinas. Si son más invitados, suma un Malbec con algo de roble para las empanadas al horno, que piden un vino con más cuerpo.