Sangría con vino blanco: receta de clericó con frutas

¿Cómo se hace una sangría con vino blanco? Mezcla en una jarra una botella de blanco joven y frío con fruta picada, jugo de naranja y algo de azúcar; deja reposar en la refrigeradora al menos 30 minutos y completa con agua con gas y hielo al servir. En Argentina, Uruguay y Paraguay esa jarra se conoce como clericó.

Es la jarra ideal para el sol del mediodía quiteño o para el calor de la Costa. Abajo tienes las proporciones, el vino que conviene y las frutas ecuatorianas que mejor funcionan.

¿Qué es el clericó y en qué se diferencia de la sangría?

El clericó es una bebida de jarra hecha con vino y fruta picada que forma parte de la tradición de Argentina, Uruguay y Paraguay, donde se prepara sobre todo en los días de calor y en los brindis de fin de año. Lo más habitual es hacerlo con vino blanco, aunque también admite tinto o rosado, y se sirve muy frío, en jarra o en ponchera, con una cuchara para comerse la fruta que queda al fondo del vaso.

La sangría es de origen español y se prepara tradicionalmente con vino tinto, cítricos y, según la receta, algo de canela o un licor. Una sangría con vino blanco, en la práctica, es casi un clericó: más fruta, menos especias y un perfil más fresco.

AspectoClericóSangría clásica
Dónde es tradiciónArgentina, Uruguay y ParaguayEspaña
Vino baseSobre todo blanco; también tinto o rosadoTradicionalmente tinto
FrutaMucha y variada, en cubos, se come al finalSobre todo cítricos en rodajas
ComplementosAzúcar y agua con gas o gaseosa de limónAzúcar, especias como la canela o un licor
PerfilFresco, frutal y ligeroMás intenso y especiado

¿Qué vino blanco usar para el clericó?

No hace falta abrir tu mejor botella, pero tampoco sirve cualquiera: la fruta y el agua con gas tapan los matices finos, no los defectos. Nuestro sommelier se fija en cuatro cosas:

  • Joven y sin madera. La crianza en barrica aporta vainilla y tostado, notas que chocan con la fruta fresca. Busca un blanco fermentado en acero inoxidable.
  • Buena acidez. Es lo que mantiene la jarra viva cuando la fruta suelta su azúcar; sin ella, el clericó se vuelve empalagoso.
  • Perfil frutal. Notas cítricas o tropicales que conversen con la fruta que vas a usar.
  • Bien frío desde el inicio. Un blanco joven se sirve entre 8 y 10 °C; lo tienes explicado en nuestra tabla de temperaturas para servir el vino.

Para una jarra frutal y redonda, elige un blend de Chenin y Chardonnay, como el de Los Haroldos, bodega familiar de Mendoza; para una más seca y cítrica, un Sauvignon Blanc chileno. Si dudas entre los dos estilos, te explicamos la diferencia en Sauvignon Blanc vs Chardonnay.

¿Cómo se prepara paso a paso?

Esta receta rinde una jarra de unos 5 a 6 vasos. Para más invitados, multiplica todo por el número de botellas.

Ingredientes

  • 1 botella de vino blanco joven (750 ml), fría.
  • 3 tazas de fruta picada (unos 500 g), combinando 3 o 4 frutas.
  • El jugo de 1 naranja.
  • 1 a 2 cucharadas de azúcar, opcional según lo dulce que esté la fruta.
  • 300 ml de agua con gas o gaseosa de limón, fría.
  • Hielo al gusto.

Preparación

  1. Pica la fruta. Lávala y córtala en cubos de 1 a 2 cm; la naranja, en rodajas finas.
  2. Macera con jugo y azúcar. Pon la fruta en la jarra con el jugo de naranja y el azúcar, mezcla y deja reposar de 10 a 15 minutos para que suelte su jugo.
  3. Agrega el vino. Vierte la botella fría y revuelve con suavidad, de preferencia con una cuchara de madera.
  4. Refrigera. Lleva la jarra a la refrigeradora por lo menos 30 minutos; entre una y dos horas es lo ideal para que la fruta tome el sabor del vino.
  5. Completa al servir. Justo antes de llevarla a la mesa, añade el agua con gas y el hielo, así conserva las burbujas y no se agua antes de tiempo.
  6. Sirve con cuchara. Reparte en vasos o copas con fruta en cada uno y pon una cucharita para comerla al final.

Prueba antes de agregar el agua con gas: con fruta muy madura quizá no necesites azúcar. Y si preparas la jarra con horas de anticipación, deja la frutilla para el final, porque se ablanda.

¿Qué frutas ecuatorianas funcionan mejor?

La ventaja de prepararlo en Ecuador es que en cualquier mercado de Quito encuentras fruta de la Sierra y de la Costa. Estas son las que mejor se llevan con un blanco:

FrutaQué aportaCómo agregarla
FrutillaColor, aroma y dulzorEn mitades, en la última hora
PiñaDulzor tropical y mucho jugoEn cubos, desde el inicio
MaracuyáAcidez y un perfume muy intensoLa pulpa de una o dos unidades, sin exagerar
MangoTextura carnosa y dulzorEn cubos, maduro pero firme
UvillaUn toque ácido y color doradoPartida en mitades
NaranjaFrescura cítricaEn rodajas finas
ManzanaTextura crocanteEn cubos, desde el inicio

Dos combinaciones que recomienda nuestro sommelier:

  • Tropical, con fruta de la Costa: piña, maracuyá y mango. Va muy bien con un blend de Chenin y Chardonnay, que ya trae notas a frutas tropicales.
  • Andina, con fruta de la Sierra: frutilla, uvilla y manzana. Pide un blanco más cítrico, como un Sauvignon Blanc.

Deja el guineo fuera de la jarra: se pone oscuro y enturbia el vino. Si te gusta, agrégalo en el vaso al servir.

¿Se puede hacer con rosado?

Sí, y queda muy vistoso en la mesa. El rosado le da a la jarra su color y un perfil de frutos rojos que se lleva muy bien con la frutilla, la mora de Castilla y la mandarina. Usa la misma receta, cambia el blanco por un rosado fresco y de buena acidez, y mantén el resto igual. En una reunión grande, prepara dos jarras, una de blanco y otra de rosado, para que cada invitado elija. Más sobre este estilo en nuestra guía de vinos blancos y rosado.

Los vinos de nuestra cava para tu clericó

Nuestro sommelier recomienda estas botellas para la jarra, todas jóvenes y sin paso por madera:

  • Cepas Chenin-Chardonnay ($9,44, IVA incluido). Blanco joven de Los Haroldos, Mendoza, fermentado en acero inoxidable. Notas a frutas tropicales y cítricos: la base más rendidora para el clericó tropical.
  • Cousiño Macul Don Luis Sauvignon Blanc ($19,85, IVA incluido). Del Valle del Maipo, vibrante, con notas cítricas y herbales y una acidez alta (4 sobre 5 en su ficha). Ideal para la versión andina.
  • Cousiño Macul Gris ($19,85, IVA incluido). Rosado de Cabernet Sauvignon, color salmón pálido, con aromas a frutillas, mandarina y pomelo rosado. Es el que te recomendamos para la versión con rosado.
  • 6 Botellas Don Luis a Elección ($77,00, IVA incluido). Para una reunión grande: combina Sauvignon Blanc y Gris para las jarras y suma un tinto de la línea para la comida. Sujeto a disponibilidad de stock.

¿No sabes cuántas botellas pedir para tu reunión? Escríbenos por WhatsApp al +593 96 302 4124 y te ayudamos a calcularlo. Entregamos en 24 a 36 horas en Quito y los valles, y por courier al resto del país.

El clericó lleva vino: es solo para mayores de 18 años. Disfruta el vino con responsabilidad.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas botellas de vino necesito para un clericó de 10 personas?

Con la receta base, cada botella de 750 ml rinde una jarra de unos 5 a 6 vasos. Si calculas dos vasos por persona, para 10 invitados necesitas unas cuatro botellas, repartidas en varias jarras. Si la reunión dura toda la tarde, suma una botella más para no quedarte corto.

¿Qué vino blanco no conviene para hacer clericó?

Los blancos con crianza en barrica, porque sus notas de vainilla y tostado chocan con la fruta fresca, y los vinos de guarda o muy caros, cuyos matices se pierden entre la fruta y el agua con gas. Tampoco uno con defectos, porque la jarra no los esconde. Lo ideal es un blanco joven, frutal y fermentado en acero inoxidable.

¿Se puede hacer clericó con vino blanco dulce?

Sí, pero cambia el equilibrio de la jarra. Si usas un blanco dulce, como el Chacabuco Chenin Dulce Natural de Los Haroldos, omite el azúcar y suma frutas ácidas como maracuyá, uvilla o naranja para que no quede empalagoso. El resultado se acerca más a un postre; para una jarra refrescante, nuestro sommelier prefiere un blanco seco y joven.

¿Con qué comida se acompaña el clericó?

Se disfruta sobre todo como aperitivo o en una tarde de calor, así que acompaña bien bocaditos frescos: queso fresco, empanadas de viento, mariscos a la plancha, ensaladas con fruta o una tabla de frutas. Con carnes rojas o platos muy condimentados conviene pasar a un tinto, porque la fruta y el dulzor de la jarra se pierden.

¿Se puede preparar clericó sin alcohol para los niños?

Sí: usa la misma fruta picada y reemplaza el vino por jugo de uva blanca o de manzana con agua con gas. Sirve las dos versiones en jarras distintas y bien identificadas, porque el clericó con vino es solo para mayores de 18 años y en una reunión familiar es fácil confundirlas.